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28-05-2009    
Sudán: multiplicación de semillas y cirugía de guerra
En Darfur, el CICR está distribuyendo variedades de semillas locales a fin de evitar que la población dependa de la ayuda. En el sur del país, su equipo quirúrgico móvil viajó recientemente por avión a Nasir, en el estado del Alto Nilo, para operar de urgencia a heridos por arma.

Multiplicar las semillas en Darfur

Tras distribuir semillas y aperos agrícolas en Darfur, el año 2008, el CICR llevó a cabo una evaluación de la cosecha. Concluyó, entre otras cosas, que algunas semillas distribuidas no se adaptaban bien a las condiciones locales. Con el fin de mejorar la productividad y maximizar la eficiencia, el CICR decidió adoptar un nuevo enfoque: multiplicar las semillas a nivel local.

"Antes los centros de investigación agrícola de Darfur solían producir las semillas localmente", aseguró el coordinador del CICR en Sudán para la seguridad económica, señor Peter Schamberger. "Pero lamentablemente tuvieron que interrumpir sus actividades a causa del conflicto".

Desde hace ya algunos años, el CICR apoya a los campesinos y las comunidades nómadas de Darfur en su esfuerzo por mantener los medios de subsistencia tradicionales, con el objetivo de evitar que dependan de la ayuda y preservar así su dignidad.

El CICR ofrece apoyo, asistencia técnica y supervisión a los centros de investigación que proveen la semilla básica. Los centros se encargarán de capacitar a los campesinos y supervisar la ejecución del proyecto. El CICR comprará una cantidad determinada de la cosecha de 2009 –certificada por la autoridad nacional responsable de las semillas– para redistribuirla en diversas regiones de Darfur a las personas más necesitadas.

"Ya hemos firmado acuerdos con tres centros de investigación en Zalingi, Nyala y Al Fasher," dijo el señor Schamberger. "La idea es que los centros puedan reactivar la producción de variedades de semillas certificadas y adaptadas a las condiciones locales y las pongan a disposición de los mercados del país. Las familias de campesinos participantes recibirán un precio elevado por la cantidad producida prevista en el contrato. Este incentivo quizás los aliente a producir un excedente que podrán vender por cuenta propia".

En 2008, casi 260.000 personas se beneficiaron de una distribución de semillas y aperos en gran escala poco antes del inicio de la estación de lluvias.

En diversas zonas de Darfur, se está llevando a cabo una campaña de distribución similar, que permitirá suministrar semillas y aperos agrícolas esenciales a unas 340.000 personas. Se ha tenido en cuenta lo aprendido en las experiencias pasadas, así por ejemplo, el paquete de semillas de 2009 no incluye las variedades que han resultado inapropiadas para las condiciones locales. Los campesinos recibirán también una ración de alimentos de un mes para su propio consumo, lo que les permitirá concentrarse en su trabajo en lugar de buscar formas para alimentar a su familia durante la siembra.

Se prevé que la campaña de distribución concluya a fines de junio.

Salvar vidas gracias a los esfuerzos coordinados

Cuando el doctor Antonio Venturieri Neto, jefe del equipo quirúrgico móvil del CICR en Sudán (que está integrado además por un anestesista y dos enfermeras) describió lo que vio en Nasir, en su voz se notaba la tristeza: la mayoría de las 65 personas que su equipo había atendido eran mujeres y niños, de los cuales algunos apenas tenían seis meses.

Más de 74 personas habían resultado muertas y decenas más heridas pocos días antes, cuando los cuatreros atacaron el poblado de Torkej, en el condado de Nasir (estado del Alto Nilo). En la precipitación, los residentes, al huir, habían dejado algunos niños en el poblado y cuando las mujeres volvieron a buscarlos fueron atacadas de nuevo.

Todas las víctimas fueron ingresadas al hospital de Médicos sin Fronteras de Nasir, donde dos cirujanos hicieron todo lo que pudieron en una situación que saturó totalmente la capacidad del establecimiento.

Para llegar a Nasir, el equipo quirúrgico móvil del CICR tuvo que volar durante tres horas a bordo de un avión fletado del CICR desde Nyala, donde normalmente tiene su base junto con el equipamiento, hasta Rumbeck, en el estado de los Lagos. Allí los esperaba un avión del Programa Mundial de Alimentos para trasladarlos a Nasir, otras dos horas de viaje, donde finalmente aterrizaron en una pista improvisada.

El CICR y Médicos sin Fronteras aunaron sus esfuerzos para salvar vidas y atender a los heridos. Fue una tarea gigantesca debido al gran número de víctimas y a la gravedad de algunas heridas. Algunos pacientes tuvieron que ser operados varias veces.

Los pacientes sufrían múltiples heridas de bala en la cabeza, tórax y abdomen, fracturas, así como lesiones graves y moderadas en los tejidos de las extremidades. Una de las víctimas murió en el hospital de diversas heridas en la cabeza.

"Todas las heridas causadas por armas son graves", explicó el doctor Neto. "Si no se tratan correctamente, pueden ocasionar deformaciones y daños permanentes".

Felizmente, muchas de las víctimas pudieron salvarse gracias a la acción humanitaria bien coordinada del CICR y Médicos sin Fronteras.

Para más información:
Tamara Al Rifai, Jartum, CICR, tel.: +249 91 217 05 76 ó +249 1 83 47 64 64
Anna Schaaf, Ginebra, CICR, tel.: +41 22 730 22 71 ó +41 79 217 32 17
Véase también interview with the Head of the ICRC Sudan delegation








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28-05-2009