El primer Convenio de Ginebra, celebrado en 1864, se refería exclusivamente al cuidado de los militares heridos, pero más adelante, las normas estipuladas en ese instrumento se adaptaron para abarcar también la guerra marítima y el trato debido a los prisioneros de guerra.
En 1949, los Convenios fueron revisados y ampliados:
I Convenio
- heridos y enfermos de las fuerzas armadas en campaña
II Convenio
- heridos, enfermos y náufragos de las fuerzas armadas en el mar
III Convenio
- prisioneros de guerra
IV Convenio
- personas civiles en tiempo de guerra
En 1977, se agregaron dos Protocolos adicionales:
Protocolo I
- conflictos armados internacionales
Protocolo II
- conflictos armados sin carácter internacional
En 2005, se adoptó un nuevo protocolo adicional:
Protocolo III
- signo distintivo adicional