Esas personas huyeron de sus localidades de origen ubicadas en los alrededores de Kaga-Bandoro, tras los enfrentamientos que tuvieron lugar, a finales de 2006 y comienzos del corriente, entre la oposición armada del noroeste y las fuerzas gubernamentales.
Los desplazados viven de manera muy precaria. Según el jefe de la delegación del CICR, Jean-Nicolas Marti, «la situación humanitaria en la República Centroafricana sigue siendo preocupante en las regiones del norte, asoladas por la violencia armada. Con la llegada de la estación de lluvias, es posible que la situación se deteriore y que las condiciones de vida de las personas vulnerables sean aún más difíciles».
De hecho, el CICR distribuye esta asistencia en la región algunas semanas antes de que comience la gran estación de lluvias, a fin de que la población tenga a su disposición bienes de primera necesidad como chapas de plástico, esterillas, mantas, jabón, cubos y utensilios de cocina. La distribución, llevada a cabo en cooperación con los voluntarios de la Cruz Roja Centroafricana, continuará las próximas semanas.
Con la apertura, en abril pasado, de una subdelegación en Kaga-Bandoro, el CICR espera estar más cerca de los grupos de población que han sido víctimas de las diferentes situaciones de violencia armada y atender de manera más eficaz a sus necesidades de asistencia y protección.
Además de esas actividades, la delegación del CICR en la República Centroafricana, cuya plantilla está integrada por 20 expatriados y más de 60 colaboradores contratados en el país, pone todos los medios a su alcance para promover y difundir el derecho internacional humanitario entre los portadores de armas, las autoridades políticas, los universitarios y los miembros de la sociedad civil, en todo el país.
Para más información:
Jean Nicolas Marti, CICR, Bangui, tel.: +236 61 11 74
Latif Abdou Mbake, CICR, Bangui, tel.: +236 61 10 14
Anna Schaaf, CICR, Ginebra, tel.: +41 22 730 22 71 ó +41 79 217 32 17