Este informe no refleja necesariamente el punto de vista del CICR
Aspecto fundamental 1. La respuesta al VIH debe convertirse en una actividad básica de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.
En muchas intervenciones se ha señalado que la Cruz Roja y la Media Luna Roja se han demorado en abordar la cuestión del VIH pero, finalmente, han empezado a trabajar con mucho ímpetu y su contribución será enorme. Ha habido consenso en cuanto a que los avances de la Federación, en particular en los dos últimos años, han sido excelentes, y los fuertes vínculos establecidos entre la seguridad alimentaria y los efectos del VIH/SIDA son muy apropiados. Se planteó que debemos “declarar la guerra y golpear fuerte”, y seguir el ejemplo de los que han demostrado su valor.
Es importante que la Cruz Roja y la Media Luna Roja velen por que no se excluya a las personas vulnerables que por su condición ya tienen dificultad para acceder a los tratamientos. Ello supone que realizar una firme labor de sensibilización para garantizar el acceso universal.
Se señaló que la Cruz Roja y la Media Luna Roja saben desempeñar su papel cuando se trata de enfrentarse con la muerte en conflictos, emergencias y desastres, y que deberán hacerlo en mayor escala como parte de sus actividades de desarrollo, al promover sus programas sobre VIH/SIDA.
Aspecto fundamental 2. Tratamiento
Una de las cuestiones fundamentales que se debatió fue si se podía continuar pagando el costo del tratamiento. En muchas intervenciones se destacó que si se comienza un tratamiento es necesario continuarlo durante un largo período, y que los donantes deben comprometerse a realizar aportaciones a largo plazo. En muchas ocasiones, se dan casos en la Cruz Roja y la Media Luna Roja en que una intervención particular es considerada como un proyecto, y una vez que "pasa de moda" se desmorona. No es ético que suceda eso con el tratamiento de esta enfermedad. El sector farmacéutico dedicado a la investigación ha de ofrecer a los países en desarrollo medicamentos a precios extremadamente reducidos, o ayudar a estos países a desarrollar su propia capacidad de producción.
Los oradores hicieron referencia a las grandes sumas de dinero prometidas, pero todos estuvieron de acuerdo en que sólo se cuenta realmente con una pequeña cantidad de dinero, en particular en lo que se refiere a los sectores populares donde trabajan con mayor eficacia la Cruz Roja y la Media Luna Roja. Esta organización debe participar en el mecanismo de coordinación local para velar por que la financiación llegue sin falta a las personas vulnerables.
Se destacó que es necesario que la Cruz Roja y la Media Luna Roja adquieran nuevas aptitudes para trabajar eficazmente en este nuevo enfoque de financiación de los programas de salud. Esta organización no puede desempeñar la función que corresponde a los gobiernos, y éstos deben participar activamente en los programas de tratamiento.
Los representantes de los gobiernos expresaron su agradecimiento por el apoyo de la Cruz Roja y la Media Luna Roja en los casos en que esta asistencia les ha permitido establecer consultorios de “luz” de gran calidad que cuentan con controles rigurosos, apoyo psicológico y atención nutricional. Se contratan y forman profesionales locales. Se destacó además que los voluntarios de la Cruz Roja y la Media Luna Roja que trabajan en las comunidades son esenciales para conseguir que la labor realizada en los consultorios sea eficaz en los hogares. Es difícil para esta organización definir el papel de los voluntarios, formarlos y coordinarlos, con objeto de lograr que las cuestiones de acatamiento, apoyo psicológico y otros asuntos prácticos sean eficaces. La experiencia ha mostrado que los voluntarios de la Cruz Roja y la Media Luna Roja que no son de la comunidad a menudo no son aceptados, por lo que es fundamental que haya voluntarios que pertenezcan a la comunidad.
Una Sociedad Nacional que dirige dispensarios informó de que había resultado difícil hacer una distribución segura de los fármacos, pero que es inaceptable se agoten las reservas, dado que en las personas sometidas a un tratamiento contra el VIH se desarrolla una resistencia a los fármacos, si no los toman en el momento oportuno. Es difícil desarrollar un sistema de distribución cuya fiabilidad sea del 100 %.
Durante el taller se mostró interés por que todas las clínicas de tratamiento que reciben apoyo de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja se reúnan para intercambiar enseñanzas y prácticas idóneas, p. ej. en relación con la selección de pacientes, en casos en que la demanda supera a la capacidad de ayuda. Hubo discrepancia acerca de la importancia de este aspecto y sobre si sería mejor utilizar los “escasos” recursos disponibles para poner a disposición medicamentos antirretrovíricos al mayor número posible de personas.
En relación con el Fondo Masambo, no se prorrogó el debate de todos los aspectos abordados por la comisión B3, pero se vertieron opiniones en relación con que la Cruz Roja y la Media Luna Roja no deberían tratar únicamente a personas relacionadas con ellas; deberían desarrollar intervenciones de gran alcance a favor de comunidades, particularmente para las que, de otro modo, no tendrán otra oportunidad. Este tipo de acción beneficiaría, efectivamente, a muchas más personas de comunidades vulnerables de lo que pueda hacerlo un mecanismo de las características del Fondo Masambo.
Aspecto fundamental 3. Prevención
Durante el taller se destacó que la prevención complementa al tratamiento; de hecho, es peligroso ejecutar programas de tratamiento si no están acompañados de una sólida labor de prevención, pues el tratamiento acaba siendo ineficaz para la población.
En numerosas intervenciones se convino en que las estrategias de prevención deben estar adaptadas al tipo de epidemia, que varía en distintos lugares del mundo. En todos los países es necesario que la población posea cierto nivel de información y debe garantizarse que dicha información alcance a las mujeres y los jóvenes. En los países en los que la epidemia se propaga fundamentalmente por el intercambio del material de inyección, será necesario introducir un enfoque de educación inter pares, en el que participen usuarios de drogas intravenosas, además de programas de reposición de agujas y jeringuillas limpias y de tratamiento de sustitución. El enfoque de reducción daños fue apoyado firmemente por todos los oradores. Así, en los países en los que la epidemia afecta especialmente a hombres que mantienen relaciones sexuales con otros hombres, la Cruz Roja y la Media Luna Roja deben estar “abiertas para todos”, sin prejuicio. Cuando la epidemia se propaga mediante relaciones heterosexuales, debe prestarse atención a corregir el desequilibrio entre ambos sexos y a que las mujeres controlen su salud reproductiva. Para cambiar la “cultura masculina” de forma que los hombres, en general, se comprometan con los objetivos mencionados, los dirigentes deben tener en cuenta, en su labor, a los hombres y los modelos sociales que rigen las funciones de éstos.
Se destacó con firmeza que, independientemente del tipo de epidemia que afecta a un país, las personas que viven con el VIH constituyen la clave para avanzar en la resolución del problema. El respeto hacia las personas que viven con VIH y SIDA y la participación de las mismas son esenciales para lograr minimizar la transmisión del virus. La exclusión que sufren estas personas y el resentimiento que esta engendra son peligrosos.
Se hizo hincapié en la posibilidad de asociar a jóvenes de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja con jóvenes de otros movimientos juveniles populares como el Movimiento Scout, la Asociación Cristiana de Mujeres Jóvenes, la Asociación Cristiana de Jóvenes, la Asociación Mundial de las Guías Scouts, etc. (en total 30 millones de miembros), con la esperanza de que la participación de los jóvenes como educadores de otros jóvenes constituirá una fuerza eficaz, particularmente teniendo en cuenta que los jóvenes, con frecuencia, no escuchan a las personas mayores cuando les hablan sobre estas cuestiones. Los jóvenes necesitan conocer el “cómo”, y para ello es necesario desarrollar una verdadera capacitación.
Aspecto fundamental 4. Trabajar con grupos marginados, la Cruz Roja y la Media Luna Roja atraen hacia sí mismas el estigma.
Varias Sociedades Nacionales han tenido que soportar críticas de la opinión pública y una cierta estigmatización por trabajar con grupos marginados como los usuarios de drogas por vía intravenosa y migrantes, particularmente cuando estos últimos son ilegales. Estos sectores de la población son poco populares entre el público, pero ello no puede conducir a que la Cruz Roja y la Media Luna Roja desvíen la atención de su misión. Las personas que trabajan con usuarios de drogas intravenosas y con personas que viven con el VIH y SIDA deben afrontar la posibilidad de que los demás supongan que son portadores del VIH o drogodependientes. Los Gobiernos deben apreciar la función que desempeñan la Cruz Roja y la Media Luna Roja en la labor humanitaria con este tipo de grupos marginados e “impopulares”, y la Cruz Roja y la Media Luna Roja deben ser valientes en el cumplimiento de su misión, pero dedicar algo de energía para explicar su labor al público.