"Dada la intensificación del conflicto, es urgente que todas las partes, es decir, las Fuerzas de Seguridad Nacional afganas, las fuerzas militares internacionales y la oposición armada, tomen mayores precauciones, dijo el jefe de Actividades Operacionales del CICR para Asia Meridional, Jacques de Maio. "Es necesario desplegar mayores esfuerzos para reducir los efectos de la guerra sobre las personas civiles, no sólo en las zonas de combate, donde ha de hacerse siempre una distinción entre los que participan en las hostilidades y las personas civiles, sino también en lugares distantes de los campos de de batalla, pues en éstos también es necesario restablecer el respeto y la seguridad a que tiene derecho el personal médico y de salud."
En el Hospital Mirwais de Kandahar, único hospital de referencia para unos 3,5 millones de personas, cirujanos locales y del CICR practican mensualmente de 500 a 700 operaciones por motivos relacionados con la guerra. "Y en este caso se trata de personas afortunadas, pues muchos otros heridos y enfermos no tienen la posibilidad de recibir tratamiento de algún tipo", dijo el jefe de la delegación del CICR en Kabul, Reto Stocker. "Los establecimientos médicos y los puestos de primeros auxilios no estan preservados contra los efectos de los combates y, a veces, son objetivos directos. Cuando se bloquea el paso a las ambulancias y cuando a veces se tira incluso contra ellas, es imposible evacuar a las víctimas. El personal sanitario que se aventura en zonas remotas lo hace corriendo el riesgo de perder la vida."
De conformidad con el derecho internacional humanitario, los heridos y los enfermos –civiles o combatientes, cualquiera que sea la parte a la que pertenezcan– deben ser atendidos en el plazo más breve posible y no deben ser objeto de discriminación alguna. Las partes en el conflicto deben respetar y proteger en todo tiempo al personal sanitario, así como los vehículos y los establecimientos sanitarios y deben facilitar el paso rápido de la asistencia médica en favor de las personas necesitadas.
El CICR despliega actividades en Afganistán desde 1979 y actualmente cuenta con 1.600 empleados en todo el país.
Hechos y cifras:
En 2009, ingresaron en el Hospital Mirwais 2.112 heridos por arma, lo que significa un incremento de más del 25% respecto a 2008, cuando se atendió a 1.598 pacientes con ese tipo de heridas.
En el solo mes de agosto de 2009, el Hospital Mirwais registró los datos de 331 pacientes heridos por arma. Esto significa que se duplicó el número de pacientes en relación con el mismo mes del año pasado, cuando ingresaron en el hospital 149 heridos por armas.
Por lo general, es necesario someter a diferentes tipos de intervenciones quirúrgicas a los heridos por arma; lo que implica una mayor carga de trabajo para el personal hospitalario y permanencias más largas en el hospital para los pacientes.
Para más información:
Bijan Farnoudi, CICR, Kabul, tel: +93 700 28 2719
Carla Haddad Mardini, CICR, Ginebra, tel: +41 22 730 24 05 ó +41 79 217 32 26
Véase también la pelicula sobre el
hospital para heridos de guerra