Una familia espera que comience una distribución de alimentos del CICR en el distrito de Khanabad, provincia de Kunduz, octubre de 2008.
Cientos de miles de afganos podrían verse obligados a abandonar sus hogares en el norte del país este invierno a causa de la sequía, la inseguridad y el aumento del precio de los alimentos.
El CICR trabaja con la Sociedad Nacional de la Media Luna Roja Afgana para satisfacer las necesidades de 280.000 personas (40.000 familias) en ocho distritos de las provincias de Kunduz, Balkh, Faryab y Badghis, ubicadas en el norte y el noroeste del país. La organización distribuirá aproximadamente 5.000 toneladas métricas de víveres, o el equivalente de 500 camiones.