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26-03-2009 Entrevista Colombia: lograr el acceso al agua en el marco del conflicto armado La falta de provisión sostenida de agua es, en algunas comunidades, una consecuencia del aislamiento y la pobreza. Además, los conflictos armados alejan a las poblaciones aún más del acceso al agua. En Honduras Motilona, una zona del noroeste de Colombia muy afectada por el conflicto en ese país, el CICR impulsó en 2008 la construcción de un acueducto, con la participación activa de la comunidad y sus autoridades. La ingeniera Paola Ximena Cárdenas, especialista en Agua y Hábitat del CICR en Colombia, relata su experiencia en este proyecto.
Ing. Paola Cárdenas, especialista en Agua y Hábitat del CICR
El acueducto de Honduras Motilona beneficia a:
El corregimiento de Honduras Motilona -municipio de Convención, departamento del Norte de Santander- es una población que se encuentra aislada, no solamente por su situación geográfica, sino también por los efectos del conflicto armado que se vive en Colombia y que afecta fuertemente a esa zona. El conflicto también ha causado una baja presencia de las entidades estatales en el lugar, y la atención de las necesidades de infraestructura básica era mínima. Por esta razón, el CICR priorizó a esta comunidad para hacer el acueducto.
© ICRC /N. Frelechoux
Tanque de almacenamiento del nuevo acueducto.
Para el CICR es primordial establecer un contacto con las autoridades locales para comentarles que existe una necesidad de la comunidad y que se proyecta hacer un acueducto. En este caso, a partir de ello las autoridades contrataron a una persona que realizó los diseños de la obra, los cuales fueron entregados al CICR. Nosotros verificamos que los diseños y los datos proporcionados fueran exactos, y se procedió a la ejecución de las obras. Una vez que el acueducto fue entregado, la Alcaldía se comprometió a acompañar a la comunidad en el mantenimiento del sistema de acueductos.
© ICRC /P.Cárdenas
Parte alta del corregimiento de Honduras Motilona.
La participación de la comunidad se dio desde un principio, cuando el CICR fue al terreno y se estableció el contacto entre ambas partes. Luego lo que el CICR hizo fue brindar apoyo a través del transporte y entrega de materiales en la zona, así como verificar la seguridad de quienes se encargarían de la construcción. Por su parte, la comunidad aportó la mano de obra no calificada, y una vez que el acueducto comenzó a operar, el CICR impulsó la creación de un comité administrador, conformado por la misma comunidad y una persona de la Alcaldía. Este comité contrató a un fontanero, quien se encarga de verificar el mantenimiento de la obra. ¿Cuáles fueron los efectos de la contrucción del acueducto de Honduras Motilona en esa comunidad? Los efectos han sido muy positivos. Recuerdo en particular la alegría con que la comunidad recibió el acueducto cuando lo entregamos. Cosas como éstas, que uno en la ciudad considera normales, para ellos son un logro sorprendente. Lo mismo sucedió con los niños del colegio; estaban felices de poder tener baños que funcionaran adecuadamente gracias al agua que les suministra el acueducto. |