Portada
  English
  Arabic
  Russian
  Chinese
Ayude a las víctimas de la guerra: ¡haga un donativo al CICR hoy!
colombia-story-050906
5-09-2006  Reportaje  
Colombia: "Vamos a echar para adelante. Vamos a sembrar maíz, frijol y hortalizas"
Juan es uno de los beneficiaros del nuevo proyecto agrícola iniciado en San Francisco, un municipio del nororiente antioqueño donde los combates forzaron a numerosas familias a abandonar sus tierras. Con el apoyo del municipio local y del CICR, este proyecto, surgido de una iniciativa de la propia comunidad, servirá para garantizar su subsistencia y se espera que permita producir excedentes comercializables.

Una noche, hace más de dos años, 24 familias que vivían en diferentes caseríos del municipio de San Francisco, enclavados en las rugosas montañas del oriente antioqueño, se vieron obligadas a perderlo todo: tierra, casa, cultivos y ganado. Debieron huir a causa de los enfrentamientos armados entre las partes en conflicto en esa zona del país.

Juan, uno de los que debieron huir, vivía en el caserío Los Cipreses. "Antes del desplazamiento, nosotros vivíamos muy bueno. Teníamos ganado, café, caña y una casa muy buena, pues tenía 10 hijos. Pero cuando entró el operativo eso fue muy bravo. Nosotros tuvimos que salir. Al año de haber salido me quemaron la casa con todo lo que tenía. Nosotros hemos sufrido mucho la guerra."

Como Juan, los miembros de muchas familias, en el afán por salvar sus vidas, llegaron hasta el casco urbano del municipio de San Francisco. Allí se refugiaron en casas de amigos o conocidos con la idea de regresar tan pronto terminara el fuego cruzado.

Sin embargo, pasó el tiempo y el regreso no fue posible. Las minas antipersonal y las amenazas les hicieron entender que, a pesar de la difícil realidad que enfrentaban y de la falta de posibilidades para conseguir el sustento, lo mejor era quedarse en San Francisco. Como pudieron, se adaptaron al nuevo entorno, sin tierra, sin casa, sin sus animales, pero con seguridad. Sin embargo, con el paso del tiempo, las dificultades para la obtención del sustento diario aumentaron, debido en parte a la concentración de familias desplazadas que permanentemente llegan, con historias similares, al casco urbano.

La precaria situación económica de estas familias y la imposibilidad de regresar a sus tierras exigían alternativas. Por esta razón, líderes comunitarios presentaron al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) un proyecto que ayudará a mejorar la seguridad alimentaria de sus representados. Luego de una evaluación para establecer los criterios técnicos y las condiciones de seguridad para desarrollar el proyecto, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) decidió apoyar la propuesta. Hoy, Juan es uno de sus beneficiarios.

Una vez preparada y abonada la tierra, estas familias obtendrán, utilizando las técnicas de cultivo "orgánico", maíz, fríjol, yuca, plátano y hortalizas para el consumo familiar. Si obtienen excedentes, podrán comercializarlos. Asimismo, podrán criar especies menores como pollas ponedoras, que les aportarán la proteína animal necesaria para una dieta balanceada, a través de la producción de huevos. Además, la cría de animales contribuye con la sostenibilidad proyecto por medio de su reposición.

"Desde que llegué aquí los de la Cruz Roja nos dieron unos alimentos y nos ayudaron mucho", dice Juan. "Ahora este proyecto agropecuario que vamos a comenzar va a beneficiar a las familias. El municipio nos entregó las tierras para que las trabajáramos. Y con el apoyo que hemos recibido vamos a echar para adelante. Vamos a sembrar maíz, frijol y hortalizas. Lo que produzcamos es una parte para el consumo de las familias y el café y la panela lo vamos a comercializar."

El proyecto tuvo un costo total de casi 17 millones de pesos colombianos. De ese total, la comunidad aportó cerca de 5 millones en concepto de mano de obra no calificada y materiales obtenidos en la zona. El Municipio brindó asesoría técnica legal, capacitación e insumos (lombrices y gallos reproductores) por unos 5 millones de pesos y, en forma conjunta con la administración departamental, entregó en comodato, por cinco años, las tierras. El CICR aportó cerca de 7 millones en herramientas, insumos agrícolas, semillas (maíz, fríjol, plátano y yuca), hortalizas (cilantro, cebolla, pepino, tomate, habichuela) y 100 pollas ponedoras.

©CICR/Carlos Sánchez
Los miembros de la comunidad beneficiada por el proyecto agrícola reciben asesoramiento de parte de una especialista del CICR.
©CICR/Carlos Sánchez
Técnicos del CICR supervisan las obras que proveerán el agua indispensable para los cultivos.

Otros documentos en esta sección
En el mundo > América > Colombia 


Volver al principio de esta página
Portada | Mapa del sitio | Búsqueda | Nuevo | Contactos | Copyright | Normas de privacidad | RSS
© 2010 Comité Internacional de la Cruz Roja
5-09-2006