La Institución está sumamente preocupada por la difícil situación de las personas civiles que están en ese valle y considera que las circunstancias exigen una respuesta completa en el más breve plazo.
"Es necesario que las personas de Swat reciban inmediatamente una mayor protección y asistencia", dijo Pascal Cuttat, jefe de la delegación de la Institución en Pakistán. "El CICR hará todo lo que pueda para atender sin demora a esas necesidades. Teniendo en cuenta lo que hemos observado sobre el terreno, estamos movilizando recursos adicionales, pero sigue siendo esencial que nuestros equipos puedan trasladarse a esa zona en condiciones de seguridad y sin obstáculos."
Los delegados del CICR que estaban en Swat estaban alarmados por la situación. "Las personas no han podido moverse durante semanas", dijo Daniel O'Malley, que dirigía el equipo. "No hay agua corriente ni electricidad y los alimentos son escasos. Ya no hay combustible para los generadores y casi todos los establecimientos sanitarios en el distrito han dejado de prestar servicios. Las líneas telefónicas están cortadas y, por consiguiente, la gente no puede comunicarse con el mundo externo y ansía poder ponerse en contacto con los parientes que huyeron de la zona."
El equipo del CICR estuvo en el hospital Khwazakhela, uno de los pocos establecimientos médicos que quedan abiertos en Swat, para evaluar el estado de la salud pública y entregar suministros esenciales. "Los pocos empleados que permanecen en el hospital se esfuerzan por trabajar sin agua, electricidad o suministros," dijo el señor O'Malley. "No dan abasto para atender a las grandes cantidades de pacientes." El equipo evacuó a tres pacientes, uno de los cuales al Hospital de Heridos de Guerra del CICR en Peshawar. Posteriormente, facilitó la evacuación de otros once pacientes.
El CICR, una de las pocas organizaciones humanitarias que trabajaban en Swat antes del comienzo del conflicto, ha estado tratando de volver allí desde comienzos de mayo. A pesar de las constantes negociaciones con las partes, el acceso al valle y a otros distritos afectados por los enfrentamientos sigue siendo muy limitado para atender a las necesidades de la población afectada.
La Institución incrementa actualmente la asistencia humanitaria en Buner y Lower Dir, otras zonas afectadas por el conflicto a las que logró tener acceso las dos semanas pasadas. Asimismo, continúa prestando apoyo a los campamentos que dirige la Media Luna Roja de Pakistán en la agencia Malakand y en Suabi, donde viven actualmente más de 20.000 personas que tuvieron que abandonar sus localidades a causa de los combates.
Para más información:
Sébastien Brack, CICR, Islamabad, tel.: +92 300 850 81 38
Sitara Jabeen, CICR, Islamabad, tel.: +92 300 850 56 93
Simon Schorno, CICR, Ginebra, tel.: +41 79 251 93 02