Sudán / África oriental: abastecimiento de agua potable a base de energía solar
07-01-2011 Entrevista
En África Oriental, el agua potable es un recurso escaso. Jean Vergain, especialista regional en abastecimiento de agua que trabaja desde Nairobi, Kenia, explica cómo el CICR suministra agua en zonas remotas afectadas por conflictos y describe un importante proyecto que la Institución desarrolla actualmente en Sudán Meridional.
¿Cuáles son los desafíos que se afrontan al abastecer de agua a personas afectadas por conflictos armados o situaciones de violencia?
La cuestión del abastecimiento de agua en África oriental presenta dos desafíos principales. El primero es el relacionado con el mantenimiento o mejoramiento del sistema de abastecimiento de agua. En muchos países, el problema no es la falta de agua sino la ausencia de un sistema de distribución que funcione adecuadamente. Así sucede en la zona oriental de la República Democrática del Congo (RDC) o en grandes centros urbanos como Nairobi, capital de Kenia.
En el este de la RDC, los años de conflicto armado han impedido la realización de trabajos de mantenimiento que se necesitan con urgencia. Por esta razón, la gente a menudo bebe agua de río, que trae riesgos de disentería y de otras enfermedades transmitidas por el agua. Otro problema es que las personas se ven obligadas a trasladarse no una, sino varias veces. Incluso cuando una fuente de agua existente alcanza para una aldea o una ciudad pequeña, los residentes frecuentemente tienen que compartirla con miles de personas desplazadas por las hostilidades. Por otra parte, una sola fuente de agua no es suficiente.
El segundo problema grave es la situación de las precipitaciones en las zonas semiáridas, como partes de Somalia, Sudán y Kenia. En algunos casos, las lluvias sencillamente han sido insuficientes. En otros casos, el volumen total de las precipitaciones es suficiente, pero son demasiado irregulares. En ambos casos, el resultado es que la napa freática es muy baja, lo que obliga a cavar hasta niveles cada vez más profundos para llegar al agua.
Si una zona es afectada tanto por un conflicto armado o situaciones de violencia prolongadas como por la escasez de lluvias, la población tropieza con grandes dificultades para obtener agua potable fácilmente y en condiciones seguras. La sequía no es nada nuevo en esta región, y los habitantes tienen formas de afrontarla. Lo que sí es novedoso es la naturaleza extrema de las actuales sequías; sus efectos, combinados con los conflictos y otras situaciones de violencia, anulan la capacidad de compensación de los mecanismos tradicionales.
En la práctica, ¿cómo hace usted para proporcionar agua potable a quienes más la necesitan?
En situaciones de emergencia, por ejemplo cuando las hostilidades han causado el desplazamiento de numerosas personas, el CICR distribuye agua por camión y/o aplica soluciones rápidas, como instalar bombas manuales en los pozos. Pero, en esa etapa de las actividades, ya empezamos a examinar la forma de garantizar un suministro de agua sostenible, porque las personas desplazadas habitualmente permanecen en las zonas de acogida durante un tiempo. Además, como es lógico, no sólo cuenta la cantidad de agua disponible sino también su calidad, porque es importante evitar las enfermedades transmitidas por el agua. Esto significa que no sólo reparamos la infraestructura existente sino que la mejoramos, proporcionando beneficios a largo plazo. En la RDC, por ejemplo, hemos ampliado los sistemas existentes en las zonas urbanas, mientras que en Kenia y Somalia desplegamos actividades en zonas distantes.
Siempre trabajamos en estrecha colaboración con nuestros socios locales, como la Sociedades Nacionales de Cruz Roja o de la Media Luna Roja. Además, colaboramos con las autoridades públicas encargadas del abastecimiento de agua o, en contextos como Somalia, con los ancianos y los dirigentes de la comunidad. Estas asociaciones son fundamentales para garantizar la sostenibilidad de nuestros proyectos.
En akobo, sudán meridional, el cicr lleva adelante un proyecto que tendrá un impacto importante. ¿puede contarnos de qué se trata?
Efectivamente, el proyecto de abastecimiento de agua a base de energía solar que se desarrolla en Akobo es muy importante. Akobo es una localidad situada al nordeste del estado de Jonglei, en Sudán Meridional, cerca de la frontera con Etiopía.
En 2009, llegaron a esta zona miles de personas desplazadas que huían de los enfrentamientos entre comunidades. Más de 55.000 personas, de las cuales casi 20.000 eran desplazados, se encontraron casi sin agua. Los puntos de agua existentes en Akobo no podían satisfacer ese nivel de demanda. La población sobrevivía con menos de dos litros de agua potable por día y las únicas fuentes de agua eran las bombas manuales existentes o el río Pibor.
El acceso a Akobo es difícil, porque se trata de una zona afectada por abundantes precipitaciones durante la estación de las lluvias y hay pocas carreteras. El personal del CICR sólo puede llegar a Akobo en avión o en barco, y tenemos que transportar grandes cantidades de suministros por el río Nilo, en barcazas. Muy pocas organizaciones humanitarias operan en Akobo, pese a los enfrentamientos tribales que han ocasionado frecuentes desplazamientos de población en la zona.
En vista de la situación, el CICR decidió construir una serie de plantas de abastecimiento de agua en beneficio de las personas desplazadas y de la comunidad de acogida e n la ciudad de Akobo. En esas plantas, una bomba de gran capacidad extrae agua de napas situadas a decenas de metros de profundidad y la transfiere a tanques elevados. Por efecto de la gravedad, el agua fluye a través de tuberías desde los tanques a los puntos de distribución en la ciudad. Esas bombas son eléctricas, y hemos instalado las estructuras de soporte para 420 paneles solares que suministrarán la energía eléctrica necesaria para hacerlas funcionar. Los componentes del sistema, procedentes de Alemania, están en viaje a Akobo. La finalización del sistema está prevista para el primer trimestre de 2011.
Una vez en pleno funcionamiento, el proyecto de Akobo incrementará el suministro de agua potable de menos de dos litros a 10 litros diarios por persona. El proyecto abastecerá de agua a una escuela, un hospital y varios edificios administrativos nuevos, así como a varios puntos de distribución que se utilizan para la población y para el ganado.
Para accionar las bombas, decidimos utilizar la energía solar, porque Akobo es una zona muy distante y, en el futuro, el sistema debe ser capaz de funcionar sin intervenciones ni reparaciones importantes. El proyecto incluye la formación de las autoridades públicas encargadas del abastecimiento de agua sobre el uso del sistema de bombeo a base de energía solar, y estamos impartiendo esta capacitación en cooperación con las autoridades de Juba.
El CICR ha tenido experiencias favorables con el uso de paneles solares en proyectos anteriores ejecutados en Eritrea y actualmente estudia la posibilidad de utilizar la misma tecnología en Kenia y en otros lugares de África.

