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1-10-1996 Publicación CICR Médicos, cirujanos, anestesiólogos: una misión para el CICR socorriendo a víctimas de la guerra: ¿Por qué no Usted? Guerra y salud: complejas interacciones
Los conflictos tienen un impacto profundo y duradero en la salud en su conjunto. La guerra no se refleja únicamente en un flujo de heridos en los hospitales o en la destrucción de infraestructuras vitales a causa de bombardeos, sino también en la desorganización de los servicios y en la utilización para otros fines de recursos humanos y materiales normalmente consagrados a las actividades del tiempo de paz. Para los habitantes de un país en guerra, el acceso a la atención médica, a la comida, y a veces incluso al agua potable se vuelve problemático, ante todo para las capas sociales desfavorecidas y los grupos vulnerables. La desnutrición y la higiene precaria favorecen las epidemias. Las dificultades llegan a su máxima expresión cuando poblaciones enteras son obligadas al éxodo para huir de los combates o de los vejámenes de los beligerantes. Foto: CICR/E. Bouver (Ref. RU-D7/21) La magnitud y la diversidad de los problemas de salud ocasionados directa o indirectamente por los conflictos impone a los organismos humanitarios un enfoque global cuyo objetivo es satisfacer las necesidades, concediendo, obviamente, la prioridad a las necesidades vitales y respetando los derechos fundamentales de las víctimas de la guerra. En sus acciones de salud en favor de las víctimas de la guerra (heridos, enfermos, discapacitados, presos, personas desaparecidas, poblaciones civiles afectadas por el hambre, privadas del acceso al agua o a la atención sanitaria), el CICR procura poner en práctica este enfoque global. Para llevar a cabo estas diversas actividades de salud, el CICR requiere cirujanos y anestesiólogos, pero también médicos que participen en las visitas a las personas detenidas y coordinadores de salud encargados de manejar las acciones complejas de asistencia.
Coordinación de las actividades de salud en las zonas de conflicto El CICR interviene con imparcialidad en las situaciones de conflicto armado y de disturbios, procurando garantizar protección y asistencia a las víctimas de esos conflictos, independientemente del lado del que se encuentren. La protección y el mantenimiento de la salud de las poblaciones civiles afectadas por la guerra implican actividades diversas, que van desde la evaluación de las necesidades y prioridades hasta la elaboración y la realización de programas de asistencia en diferentes ámbitos: nutrición, agua y saneamiento del medio, medicina preventiva (por ejemplo, vacunación y vigilancia epidemiológica), medicina curativa (por ejemplo, rehabilitación de estructuras de salud, servicios médicos). El coordinador médico (o coordinador de salud) supervisa el conjunto de estas actividades, dirige y maneja el personal médico y paramédico, garantiza el buen desarrollo de los programas y su coordinación con otras organizaciones, mantiene contactos regulares con los responsables locales de la salud. Foto: CICR/Th. Pizer (Ref. HR-D2/13) Perfil requerido Médicos con experiencia clínica de varios años, formación en salud pública y, de ser posible, en medicina tropical, experiencia en misiones humanitarias (con el CICR o con otras organizaciones), talento para la organización, la comunicación y la negociación Duración de las misiones 12 o más meses.
Equipos quirúrgicos Los equipos quirúrgicos del CICR intervienen cuando las estructuras existentes no bastan para garantizar la atención a los heridos de guerra o, a veces, ni siquiera a las víctimas de accidentes y de enfermedades que requieren un tratamiento quirúrgico urgente. Trabajan ya sea en hospitales construidos, equipados, aprovisionados y manejados por el CICR, ya en hospitales existentes a los que el CICR aporta una ayuda en material o en los que refuerzan el personal local, contribuyendo a veces a su formación. Un equipo quirúrgico del CICR está conformado, como mínimo, por: un(a) cirujano(a), un(a) anestesiólogo(a), y un(a) enfermero(a) instrumentista. Según las circunstancias, el equipo se completa con otras categorías de personal médico y paramédico (enfermero(a) jefe, enfermeros(as) anestesiólogos(as), enfermeros(as) de cuidados post-operatorios, administrador(a) médico(a), ayudante de laboratorio clínico, técnico(a) en rayos X, etc.). Este personal debe estar en capacidad de asumir todo el cuidado de los heridos, desde la clasificación hasta la atención post-operatoria (en general, no hay posibilidad de trasladar pacientes hacia otro hospital). Foto: CICR/E. Bouvet (Ref. AO-D138/08) Perfil requerido Cirujanos (hombres o mujeres): buenos conocimientos de cirugía general y de traumatología, experiencia de post-grado correspondiente al nivel de jefe de clínica (5 a 7 años), capacidad para efectuar de manera autónoma intervenciones tales como laparatomía con resección y anastomosis intestinal, suturas vasculares, transplantes de piel, amputaciones, experiencia en el tratamiento de fracturas abiertas y de heridas infectadas. Anestesiólogos(as): experiencia de post-grado correspondiente al nivel de especialista en anestesiología, capacidad para administrar de manera autónoma anestesias generales y locales, para formar/supervisar a anestesiólogos locales y para supervisar los cuidados post-operatorios. Duración de las misiones Por regla general, son misiones de tres meses; para los cirujanos con experiencia de varias misiones y aptitud confirmada para la cirugía de guerra, posibilidad de misiones más cortas o de misiones de un año como cirujano jefe de hospital del CICR.
Visitas de prisioneros de guerra y de detenidos políticos Gracias a su neutralidad y a su independencia, el CICR puede obtener un acceso regular a los lugares de detención, en los que trabaja con continuidad. Integrado a un equipo que realiza visitas conformado por varios delegados, el médico está encargado, en particular, de estudiar todo lo que atañe a la salud individual y colectiva de las personas detenidas: Para ello debe establecer una relación de confianza tanto con los detenidos, durante las entrevistas sin testigos, como con el personal médico del lugar de detención. Al concluir la visita, el médico señala las medidas que han de tomarse de manera urgente y participa en la redacción de un informe en el que se indican las mejoras requeridas en las condiciones de detención. En ciertos casos particulares, puede estar encargado de supervisar un programa de asistencia médica del CICR en favor de personas detenidas. Foto: CICR/E. Bouvier (Ref. AO-D138/18) Perfil requerido Médicos graduados con una experiencia clínica de post-grado de 3 años como mínimo, con buenos conocimientos de medicina general, interesados en las cuestiones de salud de las colectividades y cierto dominio del acercamiento psicológico a los individuos. Duración de las misiones Primera misión de 12 meses; posibilidad ulterior de misiones más cortas, variable según las necesidades operacionales.
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