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26-11-2001 Declaración oficial Fortalecimiento de la coordinación de la asistencia humanitaria y de socorro en casos de desastre que prestan las Naciones Unidas, incluida la asistencia económica especial Naciones Unidas, Asamblea General, 56º período de sesiones, sesión plenaria, tema 20 del programa, Declaración del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR),
Nueva York, 26 de noviembre de 2001 Señor Presidente: El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) agradece que le hayan dado la oportunidad de hablar acerca de un tema de suma importancia: la coordinación humanitaria. De hecho, los inmensos sufrimientos humanos a que dan lugar los numerosos conflictos que se libran en el mundo, junto con la complejidad que prevalece en la mayoría de las crisis en el ámbito humanitario, superan con creces la capacidad de toda organización. Es una de las razones por las cuales, los años pasados, se ha registrado un aumento considerable del número de agentes humanitarios sobre el terreno, cuyos cometidos, experiencia y recursos en general son diferentes. Sin embargo, a pesar de esta evolución, preocupa profundamente al CICR el precio que paga la población civil en general y los más vulnerables en particular, como son las mujeres y los niños. Así pues, es natural que la coordinación sea parte integrante del esfuerzo que universalmente se despliega en el ámbito humanitario, dado que es necesaria para la mayor eficacia de ese esfuerzo. Para el CICR, el asunto de la coordinación humanitaria implica fundamentalmente dos tipos de retos. El primero es relativo a la coordinación entre los agentes humanitarios, incluidas las organizaciones de las Naciones Unidas, así como otras organizaciones, y el segundo es relativo a la cooperación entre las organizaciones humanitarias, por una parte y las autoridades políticas y militares por otra. La finalidad de ambas actividades es que la acción humanitaria sea más eficaz. Por lo que respecta a los agentes humanitarios, el CICR, en su enfoque de la coordinación, se basa en el contacto, con regularidad, para mantener el diálogo y la consulta mutua, tanto en la sede como sobre el terreno, acerca de asuntos temáticos y cuestiones operacionales. El principio básico subyacente a la participación del CICR en los mecanismos y esfuerzos de coordinación es hallar la mayor complementariedad posible con otros agentes. Para el CICR, la complementariedad se deriva de los respectivos cometidos, experiencia y métodos, así como procedimientos para la acción de las diferentes organizaciones implicadas. En esta perspectiva, el CICR coopera con los mecanismos y estructuras de coordinación de las Naciones Unidas, tales como el Comité Permanente entre Organismos (IASC) y la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH). Como invitado permanente, participa en varias reuniones de este foro y de sus órganos subsidiarios, compartiendo información y puntos de vista sobre un abanico de asuntos temáticos y operacionales. Por lo que atañe a la OCAH, el CICR contribuye, entre otras cosas, a los debates relativos a la elaboración de planes de acción humanitarios en varias situaciones complejas de emergencia, y participa activamente en el lanzamiento, desde Ginebra, de llamamientos consolidados. Asimismo, en la cuestión de los desplazados internos, continúa cooperando con las estructuras entre organismos establecidos bajo los auspicios de la OCAH. Paralelamente, el CICR prosigue sus esfuerzos de coordinación con organismos de las Naciones Unidas y organizaciones no gubernamentales a niveles bilateral y multilateral. Por lo que respecta a este último, cabe citar como ejemplo reciente los principios rectores y los procedimientos de trabajo concertados, a comienzos de este mes, en Kosovo, por el CICR, el UNICEF, el ACNUR y Save the Children, relativos a la asistencia y protección de los niños no acompañados o separados de sus familiares. A nivel bilateral, prosigue un diálogo continuo con el PMA a fin de garantizar una mejor entrega de ayuda alimentaria en situaciones de crisis en el ámbito humanitario. Asimismo, el presente año, el CICR mantuvo una reunión de alto nivel con el ACNUR, centrándose en la cuestión de los refugiados en las zonas de guerra. En el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, el Consejo de Delegados, celebrado en Ginebra del 11-14 de noviembre, aprobó una estrategia global para el Movimiento, en la cual se otorga la debida importancia a la cuestión de la coordinación con otros agentes humanitarios. Como institución meramente humanitaria, neutral e independiente, el CICR siempre ha afirmado que las acciones políticas y militares deben distinguirse claramente de las operaciones humanitarias. El CICR opina que la misión fundamental de los actores políticos y militares es llegar a la solución política duradera de conflictos. Aunque tales soluciones son primordiales para poner término a los sufrimientos engendrados por los conflictos, es indispensable que, mientras tanto, los agentes humanitarios puedan asistir y proteger, con independencia, a las víctimas. En virtud de los principios y objetivos que la sustentan, la acción humanitaria ha de ser fundamentalmente diferente de la acción política y militar. Ha de ser neutral por lo que atañe al conflicto, ha de comprometerse, sin distinción desfavorable alguna, en favor de cuantos sufren, y no ha de ejercer coerción, dado que se basa en el consentimiento de todas las partes concernidas. Si esta percepción de la acción humanitaria se hace confusa porque no hay distinción entre la acción humanitaria y las iniciativas políticas y operaciones militares, se tendría como consecuencia la dificultad de acceso a las víctimas y altos riesgos para la seguridad del personal humanitario. Por consiguiente, disminuiría la capacidad de las organizaciones humanitarias para aliviar el sufrimiento de hombres, mujeres y niños. Como conclusión, señor Presidente, el CICR desea reafirmar su compromiso de fomentar el espíritu y la práctica de la coordinación humanitaria, que es requisito indispensable, habida cuenta de las ingentes necesidades de las víctimas. También concentrará los esfuerzos para trazar un marco de trabajo claramente definido de la interacción entre las esfuerzos humanitarios y políticos, con la finalidad de preservar la esencia de la acción humanitaria. El CICR también tiene la determinación de desempeñar su cometido de intermediario neutral e independiente en situaciones de conflicto armado, como se consigna en los Convenios de Ginebra. Gracias, señor Presidente. |