©ICRC
Pierre Krähenbühl
Muchas personas han sido detenidas en Myanmar tras las recientes manifestaciones. ¿Cuál ha sido la reacción del CICR al respecto?
El CICR está sumamente preocupado por la situación de miles de personas que, según se ha informado, han sido detenidas a raíz de los recientes acontecimientos en Myanmar. Docenas de familias se han acercado muy preocupadas al CICR para que las ayudemos a ubicar a sus parientes que han sido detenidos o están desaparecidos.
El CICR ha solicitado que se lo autorice a visitar a todas las personas detenidas a fin de verificar el trato que reciben y las condiciones en que se encuentran, siguiendo las modalidades que la Institución habitualmente utiliza para efectuar las visitas, y de ayudarlas a restablecer el contacto con sus familiares, que esperan recibir noticias.
¿Qué ha hecho el CICR para obtener acceso a los detenidos?
Hemos tratado de restablecer el diálogo con las autoridades a fin de abordar los problemas humanitarios más urgentes, sobre todo la cuestión del acceso a los detenidos y a los heridos en los recientes acontecimientos. Lamentamos que nuestros esfuerzos aún no hayan dado resultados tangibles, pero seguiremos haciendo todo lo posible para lograrlos.
El CICR ha criticado abiertamente a las autoridades de Myanmar. ¿Por qué se decidió a hacerlo?
La finalidad del CICR, en todo el mundo, es ayudar de manera rápida y eficaz a las víctimas de conflictos armados y de otras situaciones de violencia, y trabajar para que se respete el derecho internacional humanitario. De 1999 a 2005, el CICR estuvo activo en Myanmar y observó mejoras en varios aspectos, por lo que se refiere al respeto de ese derecho. Pero para lograr resultados duraderos, se necesita un canal de diálogo eficaz con las autoridades de Myanmar; además, el CICR debe poder trabajar como organización humanitaria independiente y estrictamente neutral. En Myanmar, esto no ha sido posible en los últimos dos años. Desde diciembre de 2005, el gobierno ha impuesto cada vez más restricciones a nuestras actividades humanitarias, con lo cual fue imposible seguir prestando ayuda esencial a miles de detenidos y de civiles en toda la frontera entre Myanmar y Tailandia.
Por otra parte, el CICR ha documentado violaciones del derecho internacional humanitario graves y repetidas, y ha tratado de entablar un diálogo serio con las autoridades a fin de poner término a esas violaciones.
¿Cuál será el próximo paso del CICR?
Haremos todos los esfuerzos posibles para restablecer el diálogo con el Gobierno de Myanmar a fin de abordar la cuestión de las violaciones del derecho internacional humanitario denunciadas públicamente el 29 de junio (véase comunicado de prensa) y temas humanitarios relacionados con los últimos acontecimientos.