El CICR actuó en calidad de intermediario neutral, a solicitud del Movimiento de Nigerinos por la Justicia (MNJ), y de las FAN. Todos los heridos pudieron ser evacuados al hospital de referencia en Arlit –a unos 2.000 km al noreste de la capital–, adonde el CICR envió un equipo quirúrgico para que se encargara del tratamiento médico de esas personas.
La principal finalidad de la operación era que los heridos recibieran la asistencia sanitaria adecuada, así como velar por que el traslado tanto de los heridos como del equipo del CICR pudiera realizarse, en una región de difícil acceso, en las mejores condiciones de seguridad. Desde febrero de 2007, la inseguridad en el norte de Níger ha conducido a varias organizaciones humanitarias a retirarse del terreno. "Contaba cada minuto, y todo indicaba que el CICR, por su cometido y gracias al apoyo prestado por distintos componentes del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, era el único que podía realizar esa evacuación con éxito y en el más breve plazo posible", dijo Stefan Keller, delegado del CICR, en Agadez.
El 22 de junio, el CICR había sido informado de que los enfrentamientos entre las FAN y el MNJ en el noreste de Níger habían tenido como consecuencia la captura de 72 militares de las FAN, y de que muchos estaban heridos y necesitaban recibir asistencia médica y quirúrgica. Hoy, 2 de julio, 30 de los capturados pudieron ser evacuados y recibir la asistencia médica necesaria, tras lo cual fueron entregados a las autoridades locales en Arlit.
Todo terminó bien para los 30 heridos que, en breve, se reunirán con los suyos. Sin embargo, preocupa al CICR la suerte de los que siguen retenidos por el MNJ. El CICR recuerda a todas las partes interesadas los principios de humanidad, especialmente el respeto debido a la población civil, a los heridos y a las personas privadas de libertad, así como la prohibición de las minas. De conformidad con el derecho internacional humanitario consuetudinario todas las partes tienen la obligación de proporcionar el mejor tratamiento médico posible a todas las personas capturadas que estén bajo su responsabilidad, de velar por su seguridad y por el respeto de su integridad física y mental, así como de posibilitarles el acceso al agua y a alimentos. El CICR destaca el hecho de que también debe darse a las capturadas la posibilidad de ponerse en contacto con las respectivas familias, las cuales se preocupan por su suerte. El CICR espera poder volver a la región para visitar a los prisioneros que no pudo ver en esta ocasión, y para reiterar su ofrecimiento de ayudar en el traslado de todos los prisioneros, heridos o no, a los respectivos lugares de origen.
El CICR realizó esta acción gracias al apoyo material y logístico y al personal puestos a disposición por la Cruz Roja de Níger, la Cruz Roja Francesa, la Cruz Roja Irlandesa, así como por Médicos sin Fronteras de Suiza y Francia. El CICR agradece a todas las personas que contribuyeron en el éxito de la operación.
Para más información:
Cédric Schweizer, CICR, Dakar, tel.: +221 824 12 93 ó +41 79 217 32 41
Anna Schaaf, CICR, Ginebra, tel.: +41 22 730 2271 ó +41 79 217 32 17