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27-08-2007  Reportaje  
Cisjordania: paquetes de alimentos para las familias de Hebrón
Una mujer cuenta cómo ella y su familia sobreviven en la ciudad de Hebrón, en Cisjordania. Más de 1.700 familias reciben apoyo del CICR a través de la distribución mensual de paquetes de alimentos.

Durante siglos, Hebrón fue un próspero núcleo económico, el más dinámico de Cisjordania. La Ciudad Vieja funcionaba como un centro de transporte que conectaba la ciudad y el distrito con el resto de Cisjordania. Todos los días, pasaban por Hebrón miles de viajeros. Sin embargo, el establecimiento de asentamientos israelíes en la Ciudad Vieja, en 1979, dio inicio a una larga declinación económica. Los toques de queda y los cierres impuestos desde el comienzo de la segunda intifada transformaron el corazón de Hebrón en un pueblo fantasma.

A medida que se expandieron los asentamientos, se cerraron las paradas de taxis y la estación central de autobuses. Se prohibió a los palestinos el acceso a la calle Shuhada, la principal vía comercial de la Ciudad Vieja, porque los colonos establecieron tres asentamientos en las cercanías.

Zahira Qafisheh vive en la zona de Hebrón controlada por Israel (H2), el corazón de la ciudad.

"No es sólo el cierre de la calle, sino el cierre de Hebrón y de toda Cisjordania lo que ha reducido severamente nuestros ingresos. Yo y muchos otros dependemos de la ayuda del CICR", dice Zahira.

Zahira y su familia viven en la calle Shuhada. Su marido falleció, y la familia depende enteramente de los ingresos del hijo mayor. Pero, a raíz del cierre de la calle Shuhada, el hijo de Zahira tuvo que cerrar su taller. Ahora, trabaja en una zapatería y a duras penas logra mantener a su familia. Desde el comienzo de la segunda intifada, dependen de los paquetes de alimentos que el CICR distribuye todos los meses. Desde julio, los paquetes se compran gracias a donaciones efectuadas por la Media Luna Roja de los Emiratos Árabes Unidos.

El CICR designó a seis comerciantes en la zona H2 para que almacenen y distribuyan los paquetes mensuales entre las 1.750 familias gravemente afectadas por los cierres. Los paquetes contienen productos básicos, como lentejas, harina, aceite de oliva, café, té y azúcar.

Los tres días en que se distribuyen los paquetes en la Ciudad Vieja de Hebrón son, probablemente, los más animados del mes. La gente va a buscar sus paquetes, y frente a las tiendas, hay niños con carritos, que esperan ganar algo de dinero transportando los víveres. La gente se encuentra por las calles y conversa, y algunas tiendas hasta logran vender algunos artículos.

"Este paquete nos permite ofrecerles un café", dice Zahira con una sonrisa, cuando llegamos a su casa. Nos encontramos con su yerno en la tienda de Abdel Affiz en la Ciudad Vieja, donde recogió su paquete, y lo seguimos por un recorrido muy curioso a través de la Ciudad Vieja, subiendo por escaleras de familias desconocidas, trepando escalerillas y cruzando techos hasta alcanzar por fin la casa de Zahira.

La entrada de la casa está sobre la calle Shuhada, pero se encuentra cerrada, pese a que, dos meses atrás, la familia recibió un permiso para usar la calle. Según Zahira, si entran en la calle, los colonos los amenazan.

"Mi nieto nunca había pisado esta calle", dice Zahira. "El día que recibimos el permiso, insistió en que bajáramos a la calle que, hasta entonces, sólo había visto desde arriba. Lo llevé hasta abajo, pero antes de que pasara un minuto, vino un colono y nos amenazó. A pesar de contar con el permiso, que utilizamos sólo dos veces, cuando tuvimos emergencias médicas, seguimos trepando por el techo de nuestro vecino."

"La situación económica es difícil de por sí; sin embargo, logramos sobrellevarla de algún modo, sobre todo gracias a la ayuda del CICR. Pero la presión psicológica bajo la que vivimos hace que la situación sea casi intolerable", dice Zahira. "Estamos aislados. Para ir y venir y recibir visitas, dependemos de la buena voluntad de nuestros vecinos, que nos permiten usar sus escaleras y techos. Pero, no podemos abusar de la amabilidad de esos vecinos. Nuestra vida social es ahora muy limitada."

©ICRC/C. von Toggenburg
Zahira con su yerno y su nieto.
©ICRC/C. von Toggenburg
Samer al Khateeb con un paquete de alimentos para su suegra.
©ICRC/C. von Toggenburg
El techo de la casa de Zahira da a la calle Shuhada.


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27-08-2007